Los datos del Instituto Nacional de Toxicología sobre los conductores fallecidos en accidentes de tráfico ponen de manifiesto que el problema de los accidentes mortales en carretera no es la velocidad sino el consumo de alcohol, drogas o psicofármacos. A este dato hay que añadir los que sobreviven al accidente, aunque han provocado la muerte de otras personas. Pienso por tanto, que hay que acabar con el mito de que es culpa de la velocidad cuando es por la irresponsabilidad de algunos conductores. La salida fácil es establecer límites absurdos de velocidad. Es decir, utilizar la fórmula mágica de las prohibiciones, tan grata para este Gobierno. Otro factor de riesgo son los “puntos negros” en nuestras carreteras y que se pueden resolver con inversiones. Hay que aumentar el límite de velocidad a la vez que poner más controles personales en esos puntos, no más radares en lugares innecesarios que tienen como único un desmedido afán recaudatorio.
Muy cordialmente
Domingo
Tu Opini�n(Se el primero en dejar un comentario)
Total Comentarios: 0 Mostrando 10 Comentarios por Página Página 1 de 0